viernes, 27 de noviembre de 2015


Mi vida, en este momento único.

Retrato capturado por mi pequeño Sebastián, Olympus E-M1, Lente 45mm (90mm), ISO 200 @ƒ1.8


   Quisiera poder levantar la mirada al cielo y decir que todo en mi vida ha sido siempre perfecto, aunque en la realidad siempre he tenido la perfecta vida que he querido en gran parte, aún a falta de metas cumplidas y deseos vanos que de a poco llenan los espacios vacíos en ella. La falta de algunas cosas en nuestras vidas nos llevan a realizar otras conquistas que en la mayoría de los casos pasamos desapercibidas y damos por sentadas.

Ese objeto del deseo que muchas veces luchamos por conseguir a toda costa, y que por nuestra soberbia y descuido de las maravillas que nos rodean, perdemos de vista que la verdadera manera de tener todo es queriendo menos, apreciando más lo poquito que tengas y lograr balancear nuestra codicia y ansiedad por tenerlo todo, lo más pronto posible, y con el menor esfuerzo. Lo que nos lleva en consecuencia a pequeños fracasos, que cuando se enlazan, forman grandes y pesadas cadenas que terminan por limitar nuestro avance, el progreso que tan desesperadamente ansiamos y por el cual nos obsesionamos.

Tenemos que re-evaluarnos constantemente saboreando a fondo los momentos amargos de nuestras vidas, para que cuando nos toquen mejores y más dulces momentos, podamos en verdad apreciarlos, valorarlos y ser felices solo por esos momentos. Hoy la vida me hace ver que tan importante es mi familia, pues siendo el propósito principal de nuestro deseo para ir tras metas que antes no poseíamos, también es el soporte fundamental que le da sentido a cada cosa que hacemos.

Estoy viviendo un momento único que pensé no vería, que quizás como muchas otras cosas consideré solo un sueño, o simplemente algo inalcanzable, de esas cosas que uno lee en los cuentos de hadas para despertarse al día siguiente y continuar la rutina. Pues, el sentimiento, la pasión y la actitud me ha quedado demostrado que es mucho más fuerte que cualquier impedimento, y lo más increíble es cuando te das cuenta que siempre los tuvistes muy dentro de ti.

Por esa razón, les digo; Liberen sus ataduras, déjense vencer por su pasión oculta, arrójense a la aventura en pos de su momento único, el significado verdadero de la vida. Vivir los sueños bien despiertos, para eso es que estamos aquí. Nunca permitas que otro viva tus sueños, porque solo tú tienes dominio sobre ellos.

®RP/2015

jueves, 29 de octubre de 2015

Mi propia y muy personal epifanía moral.

Las manos de mi Mami Gloria, 2013.


Desde muy pequeño crecí con la convicción inculcada por mis Padres del respeto a los demás, de ser siempre honesto y sobre todo cumplir las normas sociales (Aunque ellos no tuviesen idea de lo que significaba esto).

Esto se fue afianzando durante mi crecimiento, con un pensamiento férreo y totalmente convencido de la importancia que implica ser siempre honesto, hacer las cosas de forma correcta y llevar mi vida acorde a todo lo que aprendí de mis Padres terminé siendo un hombre que no vende, alquila o permite bajo ninguna circunstancia que le sean doblegadas sus derechos, creencias ni sus convicciones, y mucho menos sus ideales y principios.

He remachado en mi ser (por decisión propia) la idea de que sin importar las consecuencias, siempre es imperativo hacer lo correcto, aún cuando esto derive en situaciones causales de pérdidas personales, o la limitación de obtener un resultado esperado bajo un comportamiento moralmente comprometido con la ética de hacer lo que es correcto, y no lo que me parece correcto para mi beneficio personal.

Sin embargo anoche tuve una epifanía, se me abrió el Cielo y el Infierno al mismo tiempo, poniendo entre dicho todo lo que consideré como un hecho desde mi juventud.

Me dí cuenta que he estado viviendo una vida irreal y completamente apartada de la vida en sí misma, hace unos días escuché por asomo en la radio una frase de la ponencia del locutor, la cuál decía que los niños extrovertidos, respondones y malcriados, serán exitosos cuando adultos, mi primer pensamiento fue ¿Cómo puede decir eso?

Luego me realicé un auto análisis profundo y en el incluía todos mis logros, todos mis fracasos, todas mis metas, mis sueños y deseos, al componer esta maraña de pensamiento y comparar que hubiese sido si en vez de hacer tal cosa, hacía otra me di cuenta que pérdida de tiempo tuve en mi vida.

Regresando a lo de anoche; sucedió que estaba yo haciendo una fila con mis hijos para entrar a una actividad en busca de una oportunidad para el mayor, cuando dentro del desorden y el tumulto decidí acercarme a la entrada, vi como unos Padres con los que estuve conversando en la cola de esa enorme y desmotivadora fila, se acercaron al que la organizaba y de alguna manera lo convencieron para que los dejara pasar por una entrada alterna, al principio me uní al pequeño grupo intentando tal vez integrarme con ellos y acceder al recinto.

Como es usual en mi, irrestrictamente acaté la solicitud del acomodador "Sólo entrarán los primeros tres Padres que están acá delante" sin embargo vi como entraron ocho personas ante la mirada inválida del joven acomodador y su aceptación posterior, intenté colarme pero me detuvo el motivo que siempre me ha frenado de hacer cosas que para mi son violaciones a las normas a los principios.

Entonces me quedé allí solo (Como me ha sucedido infinidad de ocasiones), allí tuve mi epifanía, esa brillante luz que iluminó efímeramente mi convicción, y contra todo pronóstico di un salto hacia algo que nunca en mi vida recuerdo haber hecho, pedí permiso al seguridad que vigilaba la entrada para ir al baño (En realidad si necesitaba ir) y luego me colé hacia el área de las actividades, logrando mi propósito.

Así que ahora pienso; ¿Qué es lo que no haríamos por nuestros hijos?

¿Cuál es la moraleja de todo esto? 

Muchas veces no es un pecado hacer caso omiso a lo que dicta el cúmulo social, miren atentamente y verán que el locutor tenía razón en su mayor parte, no logra el éxito quien cumple las normas, si no aquél que las doblega y las deforma a su beneficio, lo cual no siempre es malo si consideramos que hay que hacer lo necesario para lograr nuestras metas, y dicho esto también hay que considerar que romper algunas reglas establecidas son partes inherentes de las mismas. Pues siempre se espera que el ingenio humano de solución a las situaciones dadas.

Pero por supuesto que esto no es atribuible al delito en cualquiera de sus formas, ya que no siempre romper reglas no implica directamente situaciones delictivas, en casos como esos jamás daría mi aprobación, aún si se tratase de mis hijos.

martes, 6 de octubre de 2015

Abuelas Jóvenes, y Madres sin Experiencia.


Abuela antes de tiempo.
Una joven Abuela en pié de lucha y con su nieto a cuestas en el D9 2012
Richard Pérez, Noviembre 2012



   Aunque parezca extraño que un hombre hable sobre este tema, es muy importante para mi porque tengo dos hijos varones que finalmente me harán abuelo algún día.

Veo cada día con mucho pesar, como la juventud está dejando su camino para aventurarse en otro mundo que aún no les corresponde, enfrentándose a situaciones de adultos cuando aún son prácticamente niños, recuerdo que en mi juventud teníamos otras metas más acordes con nuestras edades, y asumíamos este rol con empatía y gracia.

Hoy quizás en la gran mayoría de los casos por culpa de nosotros mismos, los Padres y Madres, nos hemos embarcado en un terreno ajeno a nuestros propósitos originales y deseados cuando niños, el trabajo, las posesiones, y la tecnología han provocado en nosotros un estado de dejadez y permisividad absolutos, dando paso a todo esto que somos testigos día por día.

Acudir a alguien en busca de ayuda moral, consejo y opinión no hace menos a nadie, ni ofrecerlos te hace mejor que nadie, estamos juntos en esto. Considero personalmente como Padre, y estoy seguro que hablo por mi Esposa también que debemos reconsiderar nuestras expectativas de vida para con nuestra prole, pues como es costumbre siempre deseamos para nuestros hijos todo aquello que nos fue negado, o que nunca pudimos obtener, y aunque es loable este sentimiento no menos cierto es que estamos permitiendo que nuestro desentendimiento constante nos aleje de las realidades de nuestros hijos.

¿Quién no quisiera ver a sus hijos e hijas y relumbrar de orgullo por el deber cumplido?, ¿Que acaso no estábamos esperando que nuestra labor de Padres diera un resultado mejor?, ¿Qué nos impide lograr estas metas?, pues todos y cada uno de ustedes tienen la respuesta a estas preguntas.

Quisiera aportar más de lo que aporto, para evitar ver como penosamente la juventud y la niñez se está perdiendo por el incontrolable deseo de parecer adultos.

R/P.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Mi Fuente de la Juventud. Una reacción tardía de la Vida.


Mi fuente de la Juventud. Una reacción tardía de la Vida.

¡Ayer descubrí la fuente de la juventud! Me encontré chapoteando y salpicando la alegría como un niño de 5 años en el Monzón de Verano, como un sediento lo haría en un Oasis en medio del desierto, como si nunca hubiese conocido el frescor de las aguas dulces cristalinas, de un río de montaña.
Ayer, después de muchos años pasados, re-descubrí el alisiente que era para mi ver mi reflejo en esa fuente como un espejo, ver las ondas cruzar de lado a lado en una sonrisa, un eterno brillo que ilumina mis días más negros, que alivia mi alma cuando la temperatura de mi propio Sol ardiente de Verano casi me ahoga.
Hoy supe por fin por qué nunca envejezco, me miro al espejo y veo al mismo niño que corría descalzo bajo la lluvia, siento los miedos de la inocencia, la despreocupación por vivir una vida ajena a la mía, la libertad de la ignorancia infundada, de las tareas impuestas.

Mañana, quiero seguir tomando de la misma fuente que por tanto tiempo me dió las fuerzas, que transformó en lo que soy, en lo que quiero ser, en lo que seguiré siendo siempre, alguien espontáneo, amante de lo simple y de lo realmente valioso de la vida, que si no la vida misma es.
¿Mañana? Sí, mañana seguiré urgando en las cavernosas entrañas de mi fuente de vida personal, la que por tanto tiempo me dió la alegría que todavía hoy conservo. Pero no quisiera esperar a mañana, quiero que ayer sea mi hoy siempre, como casset sinfin, como el símbolo de la eternidad, que retorna sobre sí mismo una y otra, y otra vez.
Al agacharme para saborear un sorbo de ese exquisito elixir de vida, tropiezo con una hermosa sonrisa en medio de una incontrolable alegría, agarróme de un riso de tu pelo para no perderme en la profundidad, de esas aguas como diamantes que al sumergirme no quiero salir nunca.

Siempre seguiré tomando el líquido que me hace jóven, el que me hace sentir lo que soy, lo que quiero ser, porque no hay nada tan puro en este mundo que un sentimiento inagotable, que se renueva como el Fenix, que crece como un gran árbol, que suelta sus hojas solo para parirlas más hermosas todavía.
Siempre, siempre, siempre y por toda la eternidad quiero seguir tomando de tu agua dulce, la que sació mi sed de tal forma que solo con el primer sorbo, fue suficiente para hacerme comprender que tus ojos son ese néctar delicioso de vida, sí, sus reflejos cristalinos son mi fuente de la eterna juventud.
Tu sonrisa leve y misteriosa la luz que me indica el camino hacia mi secreta fuente, tan mía, tan única, que desata en mi ese arrebatamiento que causa el egoísmo infantil de no querer compartirlo con nadie, ni contigo. Tus ojos son mi fuente de la eterna juventud, tu mirada el sorbo que alimenta mi sed.

Eternamente siguen llegando a mi alma el reflejo de las ondas cristalinas de la primera vez que hice contacto en tus aguas y que seguiran para siempre emitiendo las luces destallantes visibles solo para mi. Como un vidrio puro, con el color perfecto, tan trasparente que me deja ver la profundidad de tu alma.

lunes, 25 de noviembre de 2013

¡De oportunidad!, vendo un corazón usado.


¡De oportunidad!, vendo un corazón usado.

Está usado y maltrecho, remendado en sus heridas más profundas, y emparchado con partes de corazones más nuevos y jóvenes. Las cicatrices aún están visibles como recuerdo de la experiencia, algunas partes han perdido su color original debido a muchas faltas de esperanzas y decepciones, sin embargo todavía es un corazón lleno de vida.

De tantos tropiezos ya ha aprendido a agradecer y amar las cosas sencillas y a reconocer el amor verdadero. A comprender que no todos los sueños se harán realidad, pero que debe seguir soñando hasta que lo sean. Es un corazón que sabe con exactitud que existe una gran diferencia entre precio y valor, cuando se habla sobre los sentimientos.

Este corazón tiene el infinito don de amar a ciegas, ha sabido verse amado y también aprendió a perdonar hace mucho tiempo, es sabio para dar amor, pero muy torpe para recibirlo y lo hace con el ímpetu de un niño que abre sus regalos en Navidad. Tiene muchas fallas, pero muchísimas más virtudes. De tanto dar ya perdió su forma original, pero es feliz así.

Lo vendo porque necesita un nuevo dueño, alguien que de verdad quiera sentir amor por los demás, alguien que no sepa apreciar las pequeñas cosas, que no comprenda la vida, alguien que esté dispuesto a vivir de nuevo oportunidades perdidas, y éxitos rotos para aprender a ver lo positivo de esas cosas.

Sigue latiendo como cuando me lo dieron, no se cansa, y cuando parece que no tiene más fuerza, solo es porque hace una pausa para latir mucho más fuerte, porque no sabe rendirse, sabe que las metas solo se consiguen con empeño y es capaz de devolverse a dar la mano a quien lo necesita para luego caminar a su lado, sin prisa pero seguro de donde va, porque nunca olvida de donde vino.

Cuesta muy poco, pero tiene un valor excepcional, el valor que tú quieras darle. No quiero alguien que lo cuide, que lo añoñe, quiero alguien que lo saque a caminar, a conocer y sentir cosas que nunca ha sentido antes. Lo entrego a cambio de nada y de todo, una sonrisa honesta, un brillo en el rostro, un destello en la mirada. Hasta por un suspiro profundo, un susurro al oído, un abrazo tierno y tibio.

Una palabra es más que suficiente y tan efectiva como cirugía a corazón abierto, no se necesita más que eso para que te lleves este corazón, que ha sufrido tanto, que ha sido feliz con tan poco y que sabe muy bien que la travesía es larga, más finalmente llegará el momento en que conseguirá su meta y cumplirá su destino.

Hacer tan feliz a otro, como me ha hecho a mi.


RP.